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lunes, 30 de agosto de 2010

La salida es por acá...


Ahora que me doy cuenta, veo todas, toditas, toditititas mis proyecciones se han cumplido de una manera o de otra. Cada pensamiento que tuve se convirtió en un hecho tangible, en un acontecimiento indiscutible. Carajo, me digo, la única diferencia entre Dios y yo es que él es barbado.

Y así es, mis ideas han ido moldeando mi vida como hacen el viento y el agua con el paisaje, --a usted, querido lector, le sucede lo mismo; aún cuando no haya querido darse cuenta--. No importa si fueron fijaciones positivas o negativas, se volvieron cosas, experiencias o personas de carne y hueso que caminan.

En adelante usaré el poder de mi mente para construir mundos inauditos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Consumir / producir


Millones se despiertan temprano y se preparan para trabajar en aquello que odian, lo hacen porque deben comprar lo que no necesitan. Pero eso sí, los fines de semana hay que salir de parranda, no se perdona la borrachera, y cada domingo es un tormento que se mitiga con alguna película palomera.

Nuestra sociedad ha alcanzado un grado interesante de sofisticación, los dispositivos desarrollados en los últimos años nos permiten estar comunicados todo el tiempo, las máquinas hacen muchas cosas por nosotros y una gran cantidad de información está al alcance de todos. Ahora más que nunca contamos con las herramientas para estar sanos y felices, para cumplir nuestros sueños.

Por desgracia, los grandes conflictos de todos los tiempos continúan sin resolverse, las personas no saben cómo alcanzar la plenitud y la felicidad. Una vez más hay que culpar al sistema. Nos enseñaron que debemos tener y producir, nos hemos olvidado de valorar lo que tiene verdadera importancia: descubrir y cultivar nuestros talentos, hacer lo que más nos gusta, ser capaces de dar y recibir amor, cuidar nuestro cuerpo, observar la naturaleza. Debemos recuperar lo que hay de humano en nosotros y olvidarnos de las patrañas de las que quieren convencernos, ahí está la clave.