sábado, 12 de marzo de 2011

También quise ser poeta

Cuando llegue la noche
me arrancaré la piel
para ofrendarla
a la luz de tus ojos

feroces llamas devoran
mi rostro
y no consigues
reconocerme.

A un paso de la eternidad
tus manos me lanzan
al precipicio del silencio
donde habitan
el miedo y la soledad

un duende nos muestra
nuestra suerte
echada en las estrellas
del mar.

Me miras desde un sitio
apartado y pegajoso
y se me olvida todo

la lluvia se desliza
en nuestros cuerpos
teje cadenas
con nuestros cabellos.

Mejor olvida
lo que aprendiste
empezando por tu nombre
y termina por ayer

falso es tu tiempo de vivir
ya verás que si lo piensas
puedes desaparecer

tu sangre se torna espesa
y se tiñe de morado
cantando esperas
el amanecer.

Primavera del 2003

3 comentarios:

  1. Nadie niega tus dotes de poetisa (y musa a la vez) pero mi querida You, lo tuyo lo tuyo es la prensa rosa buajajajaja >:-)

    Un abrazote.

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  2. ¡Y sí! Como sabemos, prefiero ver la vida color rosa.

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